Mostrando entradas con la etiqueta actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actualidad. Mostrar todas las entradas

2 de marzo de 2017

Por qué a Hazte Oír le molesta la Ley de Igualdad

Hay algo que hay que dejar claro. Hazte Oír y su polémico autobús no tienen miedo del, por ellos denominado, lobby LGTB. Le llaman dictadura. Le llaman inquisición. Y a lo que tienen miedo es a perder sus privilegios.


Su argumento: los padres tienen derecho a educar a sus hijos en la heterosexualidad. Usan la expresión de "ciudadanos de segunda" para referirse a ellos mismos. Es decir, se proyectan como las víctimas de, ante todo, la Ley de Igualdad. Dicen que existe una dictadura que intenta impedir o que amenaza la heterosexualidad.

Y hay varias cosas que preguntarse aquí: ¿por qué la libertad sexual y afectiva amenaza la heterosexualidad?

La respuesta: porque amenaza su centro o, dicho de otra manera, su hegemonía. La razón por la que se llaman víctimas es porque creen que están perdiendo sus privilegios. No se dan cuenta de que la supuesta "minoría" solo quiere sus mismos derechos. Eso es lo que está en juego.

Los miembros de Hazte Oír cree que los derechos de la hegemonía son suyos y solo
suyos.

Ellos se refieren una y otra vez a la libertad de expresión. Pero resulta que existe una ley (por la que se ha luchado, es decir, no estaba ahí por defecto ni por designación divina) que protege a los colectivos vulnerables. Que sean vulnerables significa que son vulnerables al odio. ¿Por qué?

Porque existe una "mayoría" (que en realidad solo es fundamentalismo) cuyo odio puede llegar a hacer daño. Se hace daño desde el colegio, con los niños que hacen bullying al "maricón", al "marimacho", al "raro", al negro, al chino o al disléxico o al miope o etcétera. Simplemente al que no está en el centro sociológico (hombre blanco heterosexual occidental etc.), por eso la lista puede ser tan larga, porque el centro es solo una construcción social. Se hace daño cuando se discrimina o despide o se hace mobbing en la empresa por los mismos motivos. Y se hace en la calle. Sobre todo cuando se amenaza o se agrede a alguien que pasaba por allí y que tiene "otra" condición. Se hace daño cuando por la agresión, alguien es asesinado o por el dolor, alguien se suicida. Muere porque es mujer. Muere porque es gay o porque es transexual o intersexual. Muere por su condición, no hay otro motivo.

He leído hace poco en un artículo que nadie pone en duda que el terrorismo mata. Pero que no está tan claro en la sociedad que el machismo mata, que la homofobia mata, que la transfobia mata, que el racismo mata.

No se trata igual un atentado terrorista ni el enaltecimiento del terrorismo (con repulsa absoluta, sin dudas) que el terrorismo machista (17 mujeres asesinadas únicamente por ser mujer en lo que va de año) o el homófobo o racista o su incitación: que otros cumplan con violencia lo que nosotros mantenemos como ideología.

Así de grave.

Los que defienden (aunque no sean ni conscientes de ellos) la LGTBfobia no saben muchas cosas. Los homófobos no saben lo que puede un cuerpo. Los homófobos creen que su centro está siendo asediado por la periferia. Ellos, en su privilegio, creen que los derechos de otros les amenazan.

Sí, lo minoritario amenaza. Amenaza el pensamiento único. Amenaza lo que siempre se consideró lo "normal".

Los derechos de los hombres blancos heterosexuales (y occidentales y cristianos y...) no se asedian, se comparten.

Ellos no son los ciudadanos de segunda. De verdad.

Los que son realmente de segunda, que parecen minorías, pero que somos millones, solo intentamos ser tratadxs con igualdad. Dar derechos a las mujeres para abortar o dárselo a los gays para casarse o adoptar o dárselo a los adolescentes trans a cambiar su sexo porque no coincide con su género no les quita ningún derecho a ellos. NO asediamos su centro. Queremos ser también centro. Queremos los mismos derechos que ellos para poder tener las mismas oportunidades para ser felices.

13 de febrero de 2014

Barra americana en Madrid



Delirio aka Libros cuadrados como puños reedita Barra americana, un relato posmoderno del medio oeste americano escrito por Javier García Rodríguez aka amigo, mentor, nombrador, poeta, profesor universitario, padre.

Digo reedita porque la extinta DVD lo publicó en su momento y esta reedición a cargo de otra editorial le da una nueva vida y lo hace renacer con otros ojos (los míos, muchos -algunos- años después).

Mañana se presenta en la librería Arrebato Libros (C/La palma, 21), metro Tribunal, junto a Mercedes Díaz Villarías y Jara Calles a las 20 h.

Estaré allí como amiga, como lectora y como público, pero también como periodista y fotógrafa, ya que cubriré el evento para la revista Koult y escribiré una crónica que podréis leer próximamente. Pero, si estáis por Madrid, acercaos como podáis.

***

Os dejo el brutal comienzo de Barra americana:

Souvenirs con fecha de caducidad, arena en las manos, mapas falsos con los que escapar de lo que está escrito en leyendas y cuentos que nunca se nos nombran. Nombrar es existir; nombrar es convertirse en un pequeño dios omnipotente. La vida, los gestos cotidianos, el continuo acontecer de los días y de sus protagonistas no son más reales que el placer lento de los sueños y los deseos en esas noches de insomnio en las que todo lo que no ha ocurrido sucede irremediablemente y podemos verlo con los ojos abiertos de la madrugada. Es mejor escribir, dejar el testamento de lo que nunca ha sido nuestro. Así es la paradoja de lo escrito: ser los que nunca fuimos, anotar la experiencia desde la distancia más fecunda de la duda.

Y hasta aquí puedo leer.

1 de febrero de 2014

Cuando el sistema no nos hace éticos




DESAHUCIO EN LAVAPIÉS

"Está mañana se ha desahuciado en Lavapiés (Madrid) a Antonio, un hombre de 54 años con una incapacidad permanente absoluta. Su pequeña pensión le impide pagar el alquiler. Los servicios sociales sólo le ofrecen como alternativa tres días en un albergue. Antonio apenas puede levantarse de la cama y su enfermedad crónica le impide trabajar. Desde un punto de vista ético, desahuciar a un enfermo crónico y enviarlo a la calle es un acto perverso e inmoral. Los vecinos han increpado a los policías y les han llamado asesinos. Algunos les han lanzado latas, zapatos y otros objetos. Los más combativos han pateado los furgones policiales. Al final, han conseguido expulsar del barrio a los agentes. Desgraciadamente, ha sido una victoria pírrica, pues el desahucio se ha efectuado y Antonio ha sido desalojado de su vivienda en una camilla. Se ha detenido a tres personas que se hallaban en el interior de la vivienda e intentaban frustrar el “lanzamiento”. Se les acusa de desacato y resistencia a la autoridad. Mientras se produzcan abominaciones de esta naturaleza, la violencia de los oprimidos será ética, necesaria, épica. Y la violencia de las instituciones y sus esbirros será –sencillamente- terrorismo."

RAFAEL NARBONA

***

"Antonio ha sido desalojado de su casa en un camilla".

Me pregunto qué tienen esos agentes de la ley y el orden en la cabeza. Qué piensan mientras reducen a los manifestantes. Qué piensan cuando vuelven a casa y  le cuenten a su familia lo que ha pasado hoy en Lavapiés.

Supongo, porque todos lo hemos vivido en mayor o menor medida cuando hemos intentado razonar con un policía, que "cumplen órdenes". No es que no se las cuestionen, es que actúan movidos por la estupidez y la subordinación a un superior.

Y es precisamente eso lo que nos mueve a cuestionar las normas, a pensar en qué sistema estamos inmersos sin que nadie nos haya preguntado. Cualquier idea, abstracto, máxima que esté por encima del bien de las personas no me sirve de nada. Justificar una injusticia porque el sistema así lo quiere me lleva a pensar que la gente que cumple órdenes injustas y ejerce la fuerza para imponerlas valora muy poco la humanidad, en la que ellos también están incluidos.

16 de diciembre de 2013

De cómo (de)construir el tótem actual o reírte mientras haces un trabajo de clase

Imagen de época. Una foto que represente todo lo que acontece.

Podría ser esta:



O, si avanzamos un poco más en la historia, esta:


podrían ser muchas más: aeropuertos vacíos, locutorios llenos, gente de fiesta mirando sus iPhones,  y así ad nauseam.

Bueno, imagen-época. Bien. I got it!



Nunca he sido de aburrirme en los trabajos académicos. Por eso estoy post-ergando mi trabajo de Teorías del Sujeto sobre la estupidez para después de escribir este post.

Volvamos a la imagen-época. El gato como imagen-época, el gato como tótem efímero que recorre todos nuestras vías de acceso más íntimas, que está acurrucado en nuestro disco duro, que nos une con un vínculo difuso.

Comparto la presentación, que confeccionamos cuatro personas, para que os hagáis una idea de qué va el rollo. Soy así de guay.




El anuncio lo ha creado mi compañero de máster Jose y pretende ser una solución crítica e irónica al sistema en el que estamos metidos. No podéis copiar la idea, gente. Lo vamos a comercializar.


22 de marzo de 2013

Ponferrada en el silencio



Odio el silencio. Hablo mucho del silencio para romperlo. Odio profundamente el silencio y, aunque vivo a miles de kilómetros de distancia, me duele como si estuviera ahí el silencio de muchos de mis amigos y conocidos de Ponferrada. De mi ciudad.

He leído últimamente algunas cosas muy interesantes sobre el "caso Ponferrada" (se quedará ese nombre para toda la vida, como una marca). Desde el blog de la periodista Elena Lozano hasta este análisis (muy acertado) de la realidad de la capital berciana, que apareció en El País la semana pasada.

A algunos, como al director del Teatro Bergidum de Ponferrada, Miguel A. Varela, la situación le lleva a una conclusión parecida a la que sostuve yo hace algún tiempo en este blog. Leed su artículo "Yo soy de Albacete".

Como digo, el silencio. Que todos sigan con su vida, sí, pero que estemos (estén) gobernados por unos dirigentes municipales que no tengan la capacidad de apoyarse ya en ningún ideal. No por lo que han hecho, que también, sino porque ya no forman parte de ningún partido político. ¿A quién representan ahora? ¿A sí mismos?

Este tema es tabú. Muy poca gente en Ponferrada se atreve a sacarlo, incluso cuando se habla con alguien de confianza, porque es un asunto delicadísimo y sacarlo es entrar en combate.

Mi madre, Olga Gallardo, en un ataque de rabia, escribió una carta a la Cadena SER, al email que tiene el programa Hoy por hoy para que los oyentes dejen sus opiniones y reflexiones. Ella ha roto un silencio que conozco bien. De verdad lo ha roto, porque nunca ha hablado tan claro de sus ideas políticas ni de sus principios morales, ni siquiera con su familia más cercana. Hemos esperado un tiempo prudencial, pero como no ha obtenido respuesta y creo que tanto objetiva como subjetivamente su testimonio tiene mucho interés, la reproduzco aquí con su permiso.

Ciudadana ponferradina sobre el "caso Ponferrada"
Buenos días. 
Soy ponferradina. Desde que supe sobre la moción de censura y, sobre todo, desde el día 8 de marzo que finalmente se produjo, no he dejado de pensar en todo el asunto como si se tratara casi de un problema personal. No he podido quitármelo de la cabeza. Siento vergüenza. 
La primera vez que sentí vergüenza fue cuando el alcalde de mi ciudad fue acusado de acoso y posteriormente condenado. Mi espanto se acrecienta cuando en 2011 se presenta a las municipales y más aún (esta vez acompañado de otros sentimientos todavía peores) cuando casi 6.000 votantes (personas) le dan su apoyo y confianza. Ahora mismo me siento, como no puede ser de otra manera y como socialista que me considero, estupefacta ante el hecho de que todos esos llamados "socialistas" se hayan aliado con este individuo. Empezando por Rubalcaba. Nadie se cree que no se hubiera enterado (lo hizo mi hija desde Alemania) y, claro, el hecho de que no hacer nada hasta que el problema "le reventó en la cara". Después, pasando por Óscar López y terminando por Samuel Folgueral.  
Algunas personas argumentan que Ismael Álvarez, el alcalde acosador, ya ha pagado su falta o que eso es agua pasada. Muchos piden que se deje "ya" de hablar del caso. Me gustaría pedirle a toda esa gente que lo votó, que lo tienen en cuenta, que se apoyan en él o simplemente que son capaces de mirarle a la cara, que se imaginen por un momento que lo que le pasó a Nevenka Fernández le hubiera pasado a su madre, su hermana, su hija. Pregúntenle a Nevenka o a su familia si es cosa del pasado. A Nevenka, que ni siquiera pudo seguir con su vida en Ponferrada, pregúntenle si es agua pasada.
A los dirigentes del PP les pediría un poco de coherencia: que no se rasguen tanto las vestiduras ahora. Me pregunto dónde estaban ellos cuando esa chica era acosada, cuando a Ismael Álvarez lo acusaron y condenaron. Desde Carlos López Riesco a Ana Botella. Sí, ya me acuerdo: apoyando al acosador de comportamiento "impecable". Ellos ahora mismo me dan igual. Pero los socialistas, ¡qué mal lo están haciendo! Han tenido una ocasión de oro para desbancar a la derecha en un momento en el que la mayoría de los ciudadanos están descontentos con lo mal (malísimamente) que nos están representando, y resulta que lo hacen igual de mal o peor desde la oposición en Ponferrada y en Ferraz. Porque los principios socialistas no deberían traicionarse así como así. Si lo hacen, que por favor paguen por ello. Como socialista estoy indignada y apenada. Ahora, ¿en quién vamos a creer, a quién le damos nuestra confianza para que nos gobierne? Solo tengo una palabra: vergonzoso.  
Un cordial saludo, 
Olga Gallardo 

28 de noviembre de 2012

relato de un día

Me duermo sobre las palabras

Los niños ensartados
giran lentamente
en el sueño

La noche no tiene fin

Anise Koltz


Hoy se ha presentado en Burgos la obra pielescallar, la obra total producida por el Ballet contemporáneo de Burgos, bajo la dirección teatral de Cándido de Castro y creada a partir de textos de Sara R. Gallardo aka vuestra bloguera dicharachera.

Aquí tenéis un vídeo con la rueda de prensa: yo estaba ahí detrás también, he intervenido como 10 minutos, pero supongo que era calidad pésima hacer una grabación de una videoconferencia por Skype. Anyway, Cándido me parafrasea genial y se entiende todo muy bien. Además, hay fragmento de ensayo al final del vídeo, para que os hagáis una idea de cómo se verá en el Teatro Principal de Burgos donde se estrena los días 30 de noviembre y 1 de diciembre a las 20:30. (Fechas posteriores y otros lugares de España os iré informando paulatinamente).


Os dejo el texto original que escribí para el libreto, que finalmente no será el que aparecerá en el programa impreso aunque sí mi nombre, pero que podéis encontrar aquí, con más info de la obra.

“La persona que danza se encierra, de algún modo, en una duración que ella engendra, en una duración (…) hecha de nada que pueda durar”, dice Paul Valéry.


Los individuos, al igual que la danza, somos objetos infinitamente breves, conscientes de que lo que vivimos solo tiene sentido en su duración. Por eso la pérdida y el duelo son los puntos iniciales de pielescallar. C. busca su sentido a través de las palabras, que son el medio de verbalizar lo interno, de comunicarse, es decir, de poner en común, de buscar a la mujer que se fue o de dar un sentido a su ausencia. Pero las palabras desvirtúan lo que pensamos, porque tienen autonomía, porque, como la poesía, dominan solo su duración y después de decirlas no son capaces de construir por sí mismas espacios ni tiempos. Se diluyen y se pierden. Así también los movimientos, que nunca serán un reflejo exacto del interior de C.

El calor, quizá, el sexo, el contacto piel y piel, puede ser para el protagonista la única forma de expresión verdadera, lo único real. Pero toda piel tiene memoria y en su desnudez, en su fragilidad, la ausencia permanece. Cuando él finalmente desiste, se abandona a la embriaguez, que le atribuye una nueva conciencia.
E., la mujer y su ausencia, ha sido solo un fantasma, pero adquiere corporeidad para existir, para reivindicar su existencia como individuo y como mujer. Nada nos salva, nada nos acerca a los demás, porque somos abismos o animales, pero, no obstante, no tenemos más remedio que amar.

+++
Más noticias de estos días sobre el espectáculo:


Y mi querida Adriana Bañares ha abierto su programa de radio Fosfatina con la noticia y leyendo un poemita mío de Epidermia. Muchas gracias Awi! Aquí podéis escucharlo: 


Pues eso. Muy satisfecha de que los proyectos salgan adelante, de que el Ballet Contemporáneo de Burgos se comprometa con el arte en su más amplia expresión y me haya dado esta oportunidad y este privilegio. ¡Muchísima suerte para el estreno a todos: actores, bailarinas, músico, escenógrafa, iluminación, etcétera, etcétera! 

13 de junio de 2012

Aunque no haya nadie en él

Pero la tormenta tiró una oveja a la arena:
El infinito y la plenitud no se conocen,
por eso hay que hablarle a un lugar,
siempre a un lugar, aunque no
haya nadie en él.

Diario de la luz, Miguel Ángel Curiel
DVD Ediciones


Mi pequeña biblioteca de DVD en Alemania.


No le hables a alguien.
Háblale a un lugar
abierto.
Un lugar abierto que deje correr la luz.
Aunque no haya nadie.
No te encierres en ti:
sufrirás el síndrome

***

Hace unos meses empezó a correr el rumor de que DVD Ediciones cerraba. Yo ya estaba en Alemania. En cada viaje a España que he hecho desde octubre he ido haciéndome con todos los ejemplares que mi economía y los límites de peso de Easy Jet me permitían. Algunos de esos libros están ya en mi habitación de Ponferrada. Otros se han quedado aquí, en mi pequeña biblioteca del norte. 

La noticia de hoy me ha pillado leyendo Diario de la luz. No es casualidad. Porque no es casualidad leer buena poesía, no es casualidad leer poesía renovadora, arriesgada, auténtica. DVD tenía algo que no muchas empresas culturales tienen en este país: iniciativa propia. Ojalá varios de los libros de su catálogo se conviertan en clásicos. Así lo espero.

Aprovecho esta entrada para darle las gracias a Sergio Gaspar por los buenos títulos que me ha ofrecido como lectora, incluido su Estancia, que desde aquí reivindico, subrayo y os animo a leer.  Solo lamento haber llegado tarde y que eso me obligue a ir haciendo cálculos cada vez que entro en una librería y jerarquizar qué títulos son imprescindibles aquí y ahora y cuáles no. Es una tarea difícil.

Decía que no es casualidad. No es casualidad que sea DVD la que eche el cierre, aunque sea una de las mejores editoriales de poesía en España. Hoy todos los que estamos en este barco nos quedamos huérfanos. Y la muerte de esta grande solo nos demuestra con un poco más de evidencia que el modelo es obsoleto y se muere. 

Esperemos que la poesía y la buena literatura no.




3 de junio de 2012

Los poetas hablan español de europa

Los poetas

hablan entre ellos en un español muy esponjoso
hablan entre ellos en un español con el que dicen "he ido en españa" y "he vivido a portugal".

Los poetas son húngaros
e italianos
y luxemburgueses
y tienen tres lenguas maternas

pero solo leen poemas en francés.

Los poetas son el parlamento europeo.
Filipa Leal es el parlamento europeo.

los poetas
no saben su lengua materna
y tres manos hermanos viento ocho

y ninguno,

                ningún poeta

lee
         en español.

europa no habla español:
es una decisión política.
pero los poetas, sí.

Los poetas hablan de política
y eso es una decisión poética.

¿qué es europa?
¿dónde está europa?
¿cuál es su idioma?

alemania reúne en berlín a una veintena de autores europeos y los nombra

el parlamento de poetas

alemania está en berlín.
es una decisión política.
alemania es la anfitriona.

Berlín. Obra de Vhils, extraída de la página de FB "Streetart in Germany"

18 de marzo de 2011

日本

それは私の世界を傷つける

Foto de AP en El Mundo

Foto de Reuters publicada en El País



Foto de Reuters
Foto de Reuters
Foto de AFP publicada en Público

¿No oyes el rumor? ¿No oyes el silencio?

Mañana no existirá Chernóbil. No existirá Chile. No existirá Libia. No existirá Haití.
Mañana Japón se despertará con el bofetón indiferente del mundo.

4 de septiembre de 2010

Espiral del silencio

Ismael Álvarez Rodríguez, ex alcalde de Ponferrada, ha hecho pública su decisión de volver a la política y presentarse a las próximas elecciones municipales de la ciudad. Álvarez, ex senador y ex procurador de las Cortes de Castilla y León no descarta tampoco regresar al plano político provincial y regional.

Hubo mucho silencio cuando en mayo de 2002, el Tribunal Superior de Justicia lo condenó por acoso sexual contra la entonces concejala de Hacienda, Nevenka Fernández. Mucho silencio aquí, en Ponferrada, claro. No en Madrid, Barcelona o Valencia. La mierda rebosaba tanto desde hacía meses que ni los ciudadanos ni los medios de comunicación locales controlados por el alcalde podían taparla ya.

Después de la sentencia condenatoria, no es que se evitara pedirle disculpas a la ya EXILIADA Nevenka, sino que se continuó apoyando tácita o públicamente al ex alcalde. En la cabeza de la mayoría de los ponferradinos no había cabida para la idea de que su amado cacique fuera un criminal. Y si se colaba en la mente de alguno de ellos y ésta se extendía cual metástasis, las excusas misóginas hacían de contraargumento: ella lo había provocado, ella había comenzado una relación consentida con él y no tenía derecho a tomar la decisión de ponerle fin, ella había hecho un montaje para causar una crisis en el consistorio, ella era una guapita que sabía perfectamente dónde se metía al aceptar la Concejalía. Etcétera. Etcétera. Etcétera.

Él nunca se ha sentido culpable. Pagó la condena como quien deja una propina en un bar. La condena real de este hombre fueron titulares a cinco columnas y la etiqueta que le cuelga del cuello desde el 26 de marzo de 2001, cuando Nevenka anunció su dimisión y la querella contra el regidor. La condena fue salir de un Ayuntamiento que creía SUYO, es decir, de su propiedad, manejando a todos a su antojo, dándose de bruces contra todo su poder e influencia, que era mucho, pero que afortunadamente la justicia superaba.

El caso injustamente llamado Nevenka (¿desde cuándo se le pone el nombre de la víctima a un juicio?) lleva ocho años siendo un tema tabú en Ponferrada. Intocable. Inflamable.

Pero Ismael Álvarez sigue viviendo en Ponferrada. Sigue regentando varios negocios hosteleros. Sigue despertando saludos y apoyos. Ella está en el exilio, repudiada y "olvidada", como la causante de un capítulo inconcebible que ha marcado con una cruz negra la capital berciana. Vive en algún lugar de Europa o de América, de un modo anónimo, habiendo perdido el "poder" que tanto se dijo que buscaba. Nevenka Fernández no podría vivir en una Ponferrada que la llamaría traidora o puta al salir a la calle.

Si yo no hubiera nacido aquí, me preguntaría incrédula qué tipo de gente indeseable es la que vive en esta ciudad.

El anuncio del regreso de Ismael Álvarez a la política no ha venido acompañado de manifestaciones multitudinarias en su contra, como os podéis imaginar. No ha provocado páginas y páginas mediáticas de opinión desfavorable. No ha ocasionado debates de tertulia ni comentarios en la pescadería.

Ha habido silencio.

Un silencio obsceno y repugnante.

Si acaso, alguna muestra tímida de apoyo. De eso sí se habla en los periódicos: de las dificultades que el actual alcalde, el popular Carlos López Riesco, antiguo número 2 de Ismael, tendría al enfrentarse a su mentor en los próximos comicios.

¡¡¡SE HABLA DE RESULTADOS ELECTORALES!!! No de la posibilidad de que un acosador sexual vuelva a dirigir el consistorio.

Muchos lo apoyan, lo sé. Y otros muchos, le tienen miedo y por eso callan. Nadie quiere apuntarlo con el dedo, porque si llega a ganar en el municipio, las consecuencias serían nefastas. Así es su poder caciquil y así es el temor de los ponferradinos.

Hay que apuntar que la sentencia no lo inhabilitó para su cargo. El alcance de los acontecimientos fue la razón de su dimisión, por otra parte, nunca asimilada. Pero no hablamos de "legitimidad"; hablamos de ética. Y de vergüenza.

Ya me imagino los titulares de El País o de El Mundo: "El ex alcalde condenado por el 'caso Nevenka' vuelve a ser elegido en Ponferrada". El calificativo de patético se le queda corto.

Si tan demócratas son, como proclaman día tras día, si tan democrático es que este hombre vuelva a dirigir Ponferrada, no lo demuestran demasiado al rechazar la sentencia de un Tribunal Superior de Justicia. El poder judicial, que condenó a este hombre, es uno de los pilares de la democracia, su amada democracia, con la que se les llena la boca. Que asuman esa sentencia de una vez: Ismael Álvarez acosó sexualmente a Nevenka. Y a partir de ahí, que lo voten si quieren. Si eso ocurre y finalmente sale elegido, vergüenza y asco me dará volver a pisar este pueblo. Es más, me darán náuseas cada vez que tenga que admitir que soy de aquí.

Y con esto rompo el silencio.

26 de julio de 2010

Esto no es un relato


Anna Hans consumía LSD en medio de una macrofiesta. Bailaba hipnotizada, moviendo sus brazos como un robot atontado, pisando sin darse cuenta los pies de otros que también bailaban. Los agentes, alrededor del público, posaban su mirada en ella, preocupados, al tiempo que trasladaban su rostro de preocupación al resto del estadio donde se desarrollaba el concierto. Mil quinientas almas moviéndose bajo la misma nube de narcosis, oyendo los olores del aire, viendo la música acercarse a los oídos, tocando los gritos desesperados que llegaban desde atrás, de muy lejos...

En otra parte del mundo, Sayid Habib fumaba una papela de heroína en un antiguo centro soviético marcado por agujeros de balas y por el impacto de obuses del pasado, resguardado de la mirada de soldados extraños y milicianos. Sayid tenía 35 años y el aspecto de un hombre de 60. Si alguien le preguntara, no sabría responder por qué se droga. La historia de su país respondería por él. Los soviéticos habían invadido Afganistán hacía décadas. Y luego había venido la guerra. La familia de su mujer lo rechazó y su jefe lo repudió al descubrir que era drogadicto. Vivía solo desde entonces, con los brazos llenos de infecciones, de la droga y de la miseria. El único lugar que podía considerar su hogar era ese edificio abandonado, el túnel que le daba paso a un presente de mentira, que esquivase entre sus laberínticos pasillos los dramas del pasado y el vacío del futuro.

Julia Simman está a punto de morir aplastada. Tiene 22 años. No es un carro de combate lo que la va a arrollar, sino los pies de gente, como ella, que quiere bailar y beber y tomar LSD y mover los brazos y la cabeza y oler la polución del aire llenándolo todo en Loveparade 2010. Oye los gritos a su alrededor y no sabe si avanzar o retroceder. El sudor de su ropa es ajeno y propio, no hay distinción. Las manos y los brazos y los cuerpos que la tocan violentamente es ella y son los demás. La música electrónica retumba entre las paredes de ese túnel en el que ya casi no se puede respirar.

Nassim lleva drogándose desde hace años. No hay mucho que hacer, dice, a sus 22 años. Nunca ha estado en un festival de música tecno ni sabe siquiera lo que es la droga de diseño. Se enganchó al opio, una de las mayores producciones de su país, y lo consume en soledad. No conoce el amor, no conoce la amistad. Pero sí sabe distinguir a un soldado americano de uno británico. Se cruza con Sayid en las escaleras de esta cárcel de ventanas rotas y olor a vertedero y no intercambia ninguna palabra con él. Piensa en su padre, emigrante en un país europeo, que se marchó sin llevárselo con él.

Julia piensa en su padre, mientras los pies de los demás le rompen las costillas y le aplastan los órganos vitales. Julia se está acordando de su infancia, de cuando tenía cinco o seis años y de su padre, cuando la cogía por los aires, haciéndole creer que la iba a dejar caer al suelo. "Agárrame fuerte, papá", balbuceaba ella, mientras él la sostenía y la hacía volar como un avión. Confiada, ella extendía los brazos, pensando que iba a alcanzar las estrellas. Un reguero de sangre sale por su boca y se desdibuja en el suelo, adquiere la forma de los surcos y de las estrías de los zapatos del 42 y del 39 y del 37 y del 44 y del 40 y del 38. El pavimento está lleno de alcohol y de muerte.

Mark Straub está muy borracho y ve a Anna Hans bailando sin control. "Eh, tú, preciosa, devuélveme esa copa, es mía". Anna abre la boca hacia el cielo y saca ligeramente la lengua, mientras sus ojos se quedan en blanco y se tambalea, derramando parte de la bebida en los zapatos de Mark. Él se enfurece y la zarandea bruscamente, empujando con sus movimientos a toda la gente que está alrededor. Hay gritos y golpes y ruidos y pisotones y codazos que camuflan el sonido de los sintentizadores. Anna Hans está a punto de desmayarse. Piensa en su mejor amiga de la infancia, en su voz, y piensa en las voces que la alertan cerca de ella, en lo que dicen sobre salir de allí pitando, en algo de gente muriéndose aplastada. Y ella, que no siente pánico, se acuerda de Julia Simman. Recuerda a Julia, junto a ella, tocando la tierra húmeda de su jardín. Ambas están tumbadas, escondidas entre los matorrales, esperando a que Thomas las encuentre. Recuerda cómo se agarraban la mano, cómo aguardaban juntas, estoicas, como dos soldados. Cómo desearía estar allí, con Julia, o en cualquier otro lugar del mundo.

Daniel Rodríguez, Ariadna Arroyo y los demás del grupo caminan por las calles silenciosas de Duisburgo después de la tragedia. Deciden irse a cenar al McDonalds más cercano, en una calle con luces de neón y carteles de cerrado. Esta misma tarde el cónsul español en Düsseldorf les ha confirmado que sus dos amigas, Marta y Clara, murieron el día anterior, aplastadas en la marea humana del túnel de acceso al festival de Loveparade.

Lejos de allí, el cielo de Kabul es traspasado por un par de aviones militares. El viejo de Sayid, que sólo tiene 35 años, deja de fumar su heroína al oír unos gritos que vienen del corazón de la ciudad. Nassim, cuyo padre se marchó hace años a Europa para encontrar un futuro mejor, ya no está con él. Sayid tiene miedo, porque el final del camino puede ser un tránsito muy frívolo. Tiene miedo porque sabe que el ruido del corazón de Kabul no es ninguna avalancha, es la muerte, cuando la miras a los ojos. Sayid, que es viejo y nunca ha visto Europa, se pincha su brazo dolorido por última vez.




23 de enero de 2010

Blanca

La muerte es asesina blanca,
como nube de polución,
como pálido o gris polvo.

Como espuma de mar, blanca,
como larvas, como humo,
alba como restos de escombros.

Como el puré de patata
que comen los huérfanos. La muerte
es niebla en el terremoto.

Mortecina muerte llama;
el niño le abre la puerta
de su casa: suelo roto.

La muerte es tan blanca
como el vestido y el lazo,
de la niña caribeña.

Blanca como la lluvia, como
partidas de nacimiento
o billetes de avión falsos.

Es tierra blanca sobre el moribundo,
como las palmas de sus manos.

Debajo de su blanca miseria
la vida es negra, oscura,
como su piel, bruna.

La vida es futura.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...