21 de junio de 2009

Teresa

Sobre mi mesita descansa La insoportable levedad del ser. Abierto por el capítulo 11 de la quinta parte.


Repaso lo leído en estos días. Y empiezo a pensar que no existen las casualidades.
Y sí, Tomás es un mujeriego épico y no lírico. Busca en cada mujer atrapar su originalidad, su pecualiridad, su individualidad, algo que sólo puede conseguir a través del acto sexual. Y cuando finalmente se impregna de la belleza poco convencional y de la intimidad de una clienta o de una desconocida, se va y se convierte en un coleccionista de curiosidades. Los amantes líricos buscan en cada mujer un ideal, que como tal, nunca será alcanzado. Estos amantes conmueven, los otros, escandalizan.

Por más que 200 pueda parecer un número desorbitado, Tomás no puede dejar de intentar seducir a más y más féminas. Y sin embargo, hay algo que no cuadra... Existe Teresa.

Y Tomás ama a Teresa.

3 comentarios:

tOrMeNtA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Emecé dijo...

Por fin se puede firmar qué bien!!!!!
Las casualidades no existen...las ponemos como excusa a muchas otras cosas...en mi opinión, un gran fallo.....
Un besito;)

Poetisa dijo...

q tal los exémenes tormenta?? Soy la compañera con la que estudiaba en otro día teatro Rut no sé si los abias..bueno ahí queda.
1 bs y buen verano
pucelana_s@hotmail.com

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