Domingo. Domingo largamente anestésico. The look, la canción con la que me enamoré en un piso al norte. Una canción que bailé desnuda noche tras noche.
Metronomy – The Look
Dejar las ventanas abiertas y bailar...
Aparecer un domingo de la nada, de resaca. ¿Ser o ser? That's the question.
http://www.diariodeleon.es/noticias/filandon/poesia-es-valientes_851788.html
(A)parezco guapa. La poesía es para la gente que aparenta ser guapa.
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15 de diciembre de 2013
13 de marzo de 2012
Non-original Soundtrack
Al modo de Adri, que lo ha hecho con sus libros ya (no hay nada de oriyinal de esto, por tanto), os presento la lista de reproducción de las canciones que conforman Epidermia:
las que están en las citas, las que escuchaba cuando escribía el libro, las que han influido en algunos versos o en poemas enteros, algunas de las canciones que me acompañarán muchos muchos años...
21 canciones, una por cada año que tenía cuando publiqué el poemario.
Podéis escucharlo directamente desde el blog si queréis quedaros un ratito más por aquí o pinchando en el enlace de arriba, que os llevará a Youtube.
17 de enero de 2012
Ni yo. Tampoco yo. [Klavier Version]
"Tampoco yo" es uno de mis poemas preferidos de Epidermia, ese papel de piel y escamas. Epidermia es siempre femenino, dice Gj en su blog. 6. f. Autoretrato sobre lienzo dañado con postes de luz. Solar abierto. Papel ultrafino.
Desde otro lugar, Juan Andrés García Román dice:
Yo hago un puzzle con piezas sobrantes y perdidas. No sé cuál es su fin.
Tan sólo sobrevivo,
cuido la hierba blanca que crece debajo de mi cama. Eso es todo.
Tú no irás al concierto: llorarías -has dicho.
Estoy enfadado con el arte.
Porque si vas al concierto no escuchas los platillos de barro del instante
ni ves la oruga que sube por el interior de la flauta dulce,
según va revelando un agujero tras otro.
Esa oruga que pronto va a detener el concierto.
Yo también hago puzzles con las habitaciones que he dejado atrás. Yo tampoco tengo licencia gramatical y la habitación del amor es un sitio que ya nunca cuido. Por eso da miedo: desde que lo deshabitaron y yo le di la espalda, tengo miedo de que sea un lugar verdaderamente abandonado: un lugar que no existe.
Y esto responde Carlos Martínez Rivas:
Cuando ya no me quieras
y no podamos estropear nada
porque nada estará vivo y confiado.
y no podamos estropear nada
porque nada estará vivo y confiado.
Cuando tú te hayas ido
y yo me haya ido
y los de la música se hayan marchado
y el portón se cierre
(dentro pasan el largo fierro por la argolla
asegurando con la correa el cerrojo,
y soplan los candiles
y las mechas se quedan humeando);
y yo me haya ido
y los de la música se hayan marchado
y el portón se cierre
(dentro pasan el largo fierro por la argolla
asegurando con la correa el cerrojo,
y soplan los candiles
y las mechas se quedan humeando);
diremos: "Algo se ha perdido.
No mucho. Nunca es mucho. Pero
algo esencial –un culto, un lenguaje,
un rito— está perdido".
No mucho. Nunca es mucho. Pero
algo esencial –un culto, un lenguaje,
un rito— está perdido".
Y mi amigo Martin coge entre sus manos la versión en pdf de mi primer hijo y me dice: ¿puedo llevarme unos pocos? No necesito deciros de quién es la música. Ni siquiera yo.
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