3 de diciembre de 2012

esporas

Radiografia: árboles en el pulmón


Sucedió en la septuagésima hora de la luz
que la primavera (ese pedazo de tierra que parece gritar desde el otro lado del barro, esa oficina de extranjería adornada con luces de navidad,
una camelina,)

creció madre del incendio sucedió la tarde sucedió la luz en una cocina que se veía a lo lejos desde el cuarto un hogar en un patio interior un hombre arrastraba la correa de un reloj atrasaba la tarde nacieron árboles en el pecho dentro del pulmón de un hombre nació la palabra sexo nos levanta la piel luego un hombre se tatuó una raíz un abeto pequeño como aquella noticia del periódico que te leí en alto un hombre recoge hojas colecciona hojas o caen hojas en la cesta de su bici en berlín se está levantando viento deglute agita aglutina sucedió como un escorpión escupe savia

suicida como la luz del final la tarde es un choque de fuerzas como la hora desmayada hacia el final un hombre guarda miguitas de pan en sus bolsillos.

¿podemos encontrar todavía un lugar
que no contenga la luz
donde pueda realmente señalarte esconderme: esta soy yo?

a ninguno de los dos le queda niñez ni ingenuidad la luz hiere y la nieve cae
puede que haya un lugar,
pero ya no queda tiempo, pían despistados los cuervos,
y las bicis que van encogiéndose por el frío se encogen se repliegan
y al final

(blup)

desaparecen






5 comentarios:

Viri dijo...

blup blup...

María Mercromina dijo...

ay Sara

Ángel dijo...

Se puede ver el poema. Estamos mirando desde la misma ventana. :)

tormenta dijo...

:) :)

Amanecer Nocturno dijo...

deglute agita aglutina

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