1 de agosto de 2011

 

¿Sales del negro abismo o bajas de los astros?
C. Baudelaire
I
Todo lo que ignoro es bello.
Lo sufrido, sin embargo, está infectado
de esquirla y bilis, de asideros grasientos de autobús
en hora punta.


II
Las palabras son nietas pretéritas de la soledad.

III
Mi mejor poema nació muerto -
etcétera

29 de julio de 2011

ser relativo




En la práctica, igual que en la Antigüedad había una línea vertical absoluta con respecto a la cual se definía la oblicua, existe un tipo humano absoluto que es el tipo masculino. La mujer tiene ovarios, útero; son condiciones singulares que la encierran en su subjetividad; se suele decir que piensa con las glándulas. El hombre olvida olímpicamente que su anatomía también incluye hormonas, testículos. Percibe su cuerpo como una relación directa y normal con el mundo, que cree aprehender en su objetividad, mientras que considera el cuerpo de la mujer como lastrado por todo lo que lo especifica: un obstáculo, una prisión. "La hembra es hembra en virtud de una determinada carencia de cualidades", decía Aristóteles. "Tenemos que considerar el carácter de la mujer como naturalmente defectuoso". Y Santo Tomás decreta a continuación que la mujer es un "hombre fallido", un ser "ocasional". Es lo que simboliza la historia del Génesis, donde Eva aparece como sacada, en palabras de Bossuet, de un "hueso supernumerario" de Adán. La humanidad es masculina y el hombre define a la mujer, no en sí, sino en relación con él, la mujer no tiene consideración de ser autónomo. "La mujer, el ser relativo...", escribe Michelet. Benda afirma también en Le Rapport d'Uriel: "El cuerpo del hombre tiene un sentido en sí mismo, al margen del cuerpo de la mujer, mientras que este último parece desvalido si no evocamos al hombre... El hombre se concibe sin la mujer. Ella no se concibe sin el hombre". Y ella no es más que lo que el hombre decida; así recibe [en francés] el nombre de "el sexo" queriendo decir con ello que para el varón es esencialmente sexuado; para él, es sexo, así que lo es de forma absoluta. La mujer se determina y se diferencia con respecto al hombre, y no a la inversa; ella es lo inesencial frente a lo esencial. Él es el Sujeto, es el Absoluto: ella es la Alteridad

El segundo sexo, Simone de Beauvoir


***

 Mi matriz tuvo utilidad durante algún tiempo.
De allí tomabas prestada la vida, bebías líquido amniótico 
de sangre, leche y vómito tibios.

Aprendiste crueldad 
con mis historias sagradas.
Aprendiste a masticar costillas flotantes, 
engrendos de peleles alados.

Aprendiste a encajar los golpes con silenciador. 
Agachaste las orejas para tranquilizarme: si tú me dejas, yo me dejo

¿Cómo no verlo venir?

Con una navaja oxidada cortaste mi pierna izquierda.
Como una cría aplicada, me sacaste a tiempo los ojos.
Los dos.

Tú sabías lo frío que estaba el mundo fuera de mí.

No me avisaste de tu desidia ciega, 
no me advertiste lo duro que era aprender a caminar así:
mutilada.

Vuelvo a andar, hijo mío.
Ando dando vueltas sin sentido.

Duelen las marcas, por supuesto,
duelen los pezones partidos, 
la cicatriz tan fea que me ha quedado.

Y duele el tiempo tan desperdiciado en enseñarte a existir.
En enseñarte cómo eran las cosas fuera del tubo de ensayo.
En habituarte, paso a paso, a estar lejos.

Duele, sobre todo, 
la pierna que se fue.
La pierna que camina sola. 

Has sido un mal hijo, está claro,
  pero un perfecto y jodido aprendiz.


26 de julio de 2011

Nada tiene que ver pero al final todo tiene sentido en la locura

aunque se vuelvan locos estarán cuerdos,
aunque se hundan en los mares se volverán a levantar;
aunque se pierdan los amantes, no se perderá el amor,
y la muerte no tendrá dominio.

Dylan Thomas.
"Y la muerte no tendrá dominio"

Los durmientes, de Lucian Freud

Mueren los poetas y las cantantes contemporáneas de soul. Sus cuerpos dejan un rastro de psicoanálisis y coca por la alfombra del salón. Mueren jóvenes socialdemócratas en una isla y mueren niños de inanición en el cuerno de África. Solo dejan piel comida por los peces de aguas frias y las tierras estriadas del Sur.



Los neoexpresionistas, todos muertos, se levantaron cansados del arte minimalista y crearon el dead art. Narración biológica. Estirar las uñas y los padrastros hasta quedar sangrantes y expuestos al mundo que concede nombres y proporciona herramientas de otros nombres.

Prescindir de la gramática del amor y caminar descoordinada por la línea del horizonte. Bañarse desnuda en el mar, hundirse en el mar, al norte. Comer tierra y partículas en descomposición. Ser presa de los mosquitos del frío. Matar mosquitos preñados de tu sangre. Saber que tu sangre alimenta otros mundos. 

Pensar en morir. Debo de estar loca. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...