9 de junio de 2011

Nanas

No escribo Retales para contaros algo sobre Cohen o sobre Semprún (unos ganan, otros mueren: eso también lo sabéis vosotros). No voy a hablar de Material Defectuoso. No me pronuncio sobre otros insomnios.

Quizá solamente escriba re-ta-les para contaros cómo suena la micción de mi vecino y el freno desgastado del camión de la basura. A la misma hora. Cómo se forman mis legañas. Cuándo pude dormir.



Sacada de aquí.


6 de junio de 2011

Desalojo

El lento crepitar de las horas

(lento)

(crepitar)

(horas) 

las goteras de la facultad. Los manuales, las prisas, los apuntes manchados de cafeína y lágrimas. Los náuticos, las bambas, las barbas de tres días, las ojeras. La tensión en el aire revuelto de junio. Las interminables tardes de estudio en la biblioteca. El aislamiento. Los nervios que crujen. El desaliento.

Las calculadoras hastiadas y los portátiles hambrientos y los móviles inadaptados en modo silencioso y los paraguas. Las sillas incómodas: el culo frío, las piernas dormidas

Repasar mirando al infinito. Repasar. Mirando. Al infinito.

La concentración distraída. El descontrol. La vida a punto de romperse. Como un cascarón de aves migratorias. El pasado que se disuelve como el ibuprofeno. Esperar (¿esperar a qué?).

A que las horas alumbren cristales. A que el viento traiga y lleve aire.

Y a veces las frases vienen de no sé qué sitio. Como cuando lo sueltas todo en un examen: el odio, los nervios, el peso de las palabras. Todo, hasta las vísceras. Y no sabes de dónde viene el caudal de techos que se derrumban, de paredes de papel que se despegan.

Y dices mientras vuelves a casa, que es un río en medio de la selva:

"No te vayas todavía. Ahora no. Ahora no estoy preparada. Tengo las piernas dormidas". 

Las notas en el tablón. Las cajas llenas de enseres y de libros viejos. El vacío. No hay ninguna despedida.

Ojalá te acuerdes de mí cuando vuelva a llover.


Foto de Katarina Sopcic sacada de aquí.

3 de junio de 2011

Tanta tierra donde caer



Días como una playa sedienta
de naufragio: miráis
como preguntas de la muerte. Ponéis
sobre mi espalda
los cuerpos de otros nombres
y otros días.

Mas dónde hallar ahora tanta tierra.

Ada Salas



Cuando bebas mi sangre y lamas mis fisuras,
sabrás a qué saben los mundos
que siguen ardiendo en mi voz.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...