19 de mayo de 2011

Usted. Todos náufragos

O sea, que no estoy tan mal.
Porque yo podré ser de vez en cuando un eclipse. Pero nunca
un eclipse sin sangre de luz.            

Almudena Guzmán.
Usted

Intento volver a la narrativa. A conciencia. He leído a Baricco y a Vila-Matas. Pero en estas noches de mayo, cuando los pies me chorrean tormenta
y las sandalias encharcadas me acusan de algo que no sé,
prefiero volver a la poesía. La poesía, ese bálsamo para quien no ve tierra.

JGR me regala un libro manoseado. Es miércoles y truena. Como los miércoles de reunión. Como las tardes malditas de mayo. Usted. Una primera edición amarillenta.

Después, hablamos de un poeta que me ha dado recuerdos para él. (¿De qué lo conoces?). De las personas que nos marcan. De cómo conocemos a nuestros maestros de verdad. [¿Quiénes son nuestros maestros si no aquellos que nos enseñan a amar?]. JGR habla de su profesor de lengua. Volvemos al libro, ojeo Usted, veo a esa chica de 22 años hablándole de usted a su amante. Pienso en mis profesores. En mis maestros. En mis amantes locos. En Rimas. En cómo odiaba a Neruda (pero cómo amaba leerlo). En la historia del amor. En Aristóteles. Pienso en RGD. Es inevitable, como que llueva los miércoles de reunión.

En Usted, como en el Aquí, como en el No estás, llueve mucho.

Almudena se nombra a sí misma (vagina/ niebla / deseo). "Habiéndonos lubricado previamente el oído / con una minuciosa lista de vicios sexuales / fuimos al amor como quien va al estanco de los primeros cigarrillos". 

Pienso en "poesía femenina". "Voz propia". "Voz". Hueco. Una boca esperando "algo gordito". Mercado. 

Y abro la boca con versos. Antología de desgracias. Y Almudena se parece tanto a los que están locos y tienen veinte años. Los que tuvieron veinte años. Los que publicaron con 22. Los que cumplen 23. 

El abrazo, de Egon Schiele. El amor y la culpa. El naufragio

Toda esa pasión de pasillos, de pasos que absorben niebla, de profesores que te piden el teléfono cuando dejan de ser tus profesores y nunca te llaman. No te llaman, porque en caso de hacerlo, llamarían a una nínfula que no eres. Y tú buscas su foto, una referencia, un perfil en Facebook. Pero ya nada existe, solo artículos académicos, solo un nombre que lo encabeza. RGD.

Y JGR sostiene un libro titulado NIN FU LAS. Lo abre para enseñarnos que está impreso con tipos móviles de los de antes. Es por ti que vuelvo a ver todos los colores que hoy sangran de la luz. Las letras se pueden tocar. Y JGR nos mira mientras con una mano muestra, al azar, un poema sobre una peluquería.

"Piensa en cuándo se escribió esto", me dice JGR sobre Usted. "Lo que significó".

Precisamente. El último poema habla de un calendario. El último poema del libro habla de un cumpleaños. De una laca de uñas que se seca. Juro que habla de un domingo 22. No me lo invento.

En la primera página del libro de segunda mano que JRG me regala hay una fecha y unas iniciales. Mayo de 1988. (JGR). Me dice: "tú en mayo de 1988 no habías nacido aún". Otros nacieron entonces. Todos seguimos en esa deriva. Todos náufragos.

16 de mayo de 2011

A medio pulmón


No tengo muchos sitios a donde ir a dormir. No tengo apenas palabras. No tengo regalos de versos. No tengo termómetro. No tengo tabaco. No tengo un tapón para la bañera ni un alargador para conectar el móvil.

Tengo los Diarios de Pizarnik. Y un admirador francés. Y un flexo que se enciende cuando quiere. Y tengo un dolor de cabeza, como si fueran dos (así me hacen compañía). Tengo cerca un cumpleaños ajeno. Tengo pipas con mucha sal. Friends en Series.ly. Los amigos que nunca tendré. Tengo razones. Un concierto de Chaouen al que (no) quiero ir (ya lo he dicho, tengo razones). Tengo Buenos Aires sonando en todas mis pesadillas. Tengo razones para llorar. Razones para perderme. Ningún lugar en Valladolid ni en Ponferrada, ningún lugar para dormir.

14 de mayo de 2011

NO a la incineración


Seis sellos de calidad salidos directamente de la tierra: el botillo, el pimiento asado, la manzana reineta, la pera conferencia, la castaña y el vino con D.O. Bierzo. Una de las mayores colecciones de árboles monumentales de Europa. Un microclima de transición, mezcla entre el atlántico y el mediterráneo. Una zona de inversión en turismo rural. Una orografía especial que retiene en la comarca los gases emitidos. ¿Cuántos argumentos más hacen falta?

Una empresa cementera pretende quemar neumáticos, lodos de depuradora, desechos de mataderos, residuos plásticos... con el visto bueno de la Junta de Castilla y León. No sólo no pagará por ello, sino que recibirá dinero público por convertirse en gestora de residuos. Con la quema, aportará energía a su propia industria. Un negocio redondo y un cero para la salud.

 NO A LA INCINERACIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS.  
POR UN BIERZO LIMPIO

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