Quizás me busques. Quizá me esconda.
El cuerpo también se llena de huecos. Cuencas vacías. Manos cortadas de heridas. El frío. Esmalte desprendido. Trozos negros de rímel en las ojeras.
La cabeza se llena de ausencias.
¿Cómo se llama Sara? Únicamente Sara. Cuatro letras. A B C D.
Sara. No como querían llamarla. No María. No Jara. No Olga. No Saray. No Lara. Sara, como me llamaba mi abuela enferma. Como me llama mi madre cuando se enfada. Con Samuel. No Samuel. No Borges.
Sara delante de la tele. Viendo anuncios. Sara poniéndose una peli. Sara cogiendo un avión. Sara
comiéndose la cabeza.
La cabeza
se llena
de ausencias.
Y luego, Tormenta. Aunque no quisiera ser Marea. El pelo revuelto. Ser Aire. El pensamiento lejos. Ser Nubarrón. Llorando. Quizá Luna.
Quizá me esconda
en el espacio
entre dos letras.
Solo 2.
Sola.
2.
Yo quisiera ser Jorge Sanz. O John Malkovich. Ese estaría bien. Ser Milena.
Pero no me gustaría ser Sara. Ni Joaquín Phoenix. Ni su barba.
Tú.
O la palabra
yo.
