Mostrando entradas con la etiqueta poesie festival berlin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesie festival berlin. Mostrar todas las entradas

10 de junio de 2012

Lo que se hace en Berlín






Uljana Wolf y otros poetas alemanes actuales.

Ayer volví a visitar el Poesie Festival de Berlín
Compré algunas revistas literarias de poesía joven.
Bella Triste tiene muchísima calidad: poesía y prosa de escritores que publican por primera vez, junto a comentarios críticos y opinión de escritores consagrados. También dos números de Wortwuchs, de carácter más artesanal y con sorpresas como la del post-it de la foto. Me quedaron muchísimas ganas de comprarme algún libro de kookbooks, pero eran demasiado caros... De todos modos, ya he empezado a investigar los nombres de la gente alemana que viene y a asimilar algún que otro poema, como este de Anja Kampmann, del que me he atrevido a hacer una suerte de traducción que, como ha salido fallida, ha reescrito Eba Reiro.

10. Für I.

Er ist im letzten Jahr gegangen,
in den Tagen danach
sahst du manchmal Schatten an den Ästen der Zweige
und das Meer
spülte Walfischknochen an, deren geheime Mitte
er suchte
Ein konstanter Abriss wie das Schwarz als Teil
des heller gestrichelten Asphalts oder
SAGEN WIR Steinen, kleinen Tänzer unentwirrbar
das Mosaik der Zeit oder
SAGEN WIR Muster, die ein Schwarm Saatkrähen
an den Himmel wirft
SAGEN WIR November und und schwächeres Licht oder
SAGEN WIR Atemflocken und Erinnern
ein ewiges Rückwärtsgehen
wie der Chinese im Park von Paris
SAGEN WIR an den Häusern der Wein
die Spatzen, ihre Schwingen, die Anatomie einer Handschwinge
an einem Frühherbsttag die Mitte
von jedem Geräusch
das durch uns durchgeht.

Anja Kampmann

***

*10. Para I.

Se fue el año pasado,
días después
viste sombras a menudo en las ramas de las ramas
y el mar
escupió en la orilla espinas de ballena, cuyo centro oculto
él buscaba
Un constante derribo como lo negro
lo negro como parte del claro asfalto raso o
DIGAMOS piedras, pequeño bailarín enmarañado
el mosaico del tiempo o
DIGAMOS diseño, el que una bandada de grajos proyecta
en el cielo
DIGAMOS noviembre y luz más tenue o
DIGAMOS copos de aliento y recuerdo
un continuo retorno
como el chino en el parque de París
DIGÁMOSLE a las casas del vino
los gorriones, sus alas, la anatomía de una ala-mano
a un día del primerísimo otoño el medio
de cada ruido
que pasa a través de nosotros.

*Traducción de Eba Reiro.

Anja Kampmann nació en 1983. Vive entre Leipzig y Berlín.
Estudió Política y Deporte en Hamburgo y después Literatura en Liepzig. 
De 2006 a 2008 fue miembro de la revista literaria "Carpe PlumBum". 
Ha ganado algunos premios literarios alemanes y trabaja en la promoción de la últimas obras de Samuel Beckett. 
Ha publicado en revistas como Bella Triste, Tippgemeinschaft, etc.

2 de junio de 2012

Acontecimientos conexos que no tuvieron nada que ver


¿Qué hacen después de partir nuestros compañeros de travesías cortas?
¿A dónde se dirigen las gentes con las que nos cruzamos brevemente en los trenes?
¿Por qué olvidamos las caras que miramos furtivamente durante unos minutos, una hora?

Una chica alemana de ojos miel ocupa el lugar de un loco que estaba sentado enfrente de mí en el S-Bahn. Tiene una cámara profesional y una mochila. Llora.

Quisiera fotografiar -no la ciudad, sino- las caras, las caras de todos los que se fueron se quedaron no volvieron a cruzarse conmigo en la misma ciudad. Son como turistas en mi propio camino.

Nos perdemos de vista, se pierde en una salida de la estación de Alexander Platz diferente a la mía.

Algo nos unió a ella y a mí de manera casual
o estadística.

Nadie puede predecir.
No me habló.
Yo no dije nada.
Nadie puede predecir pero hubo algo.

Y, luego, en Alexander Platz,
con el viento,
la basura de los restaurantes de comida rápida
llegaba a la altura de los ojos.

De Alexander Platz volví a Bellevue
y un alemán con calcetines y sandalias
le daba consejos a su hija o a su esposa por teléfono
y empieza a hablar
en español
"hablo en español porque estoy en el S-Bahn", dice con acento argentino.
"a veces no se puede reflexionar, a veces tenemos que dejar de culparnos", dice acto seguido,
todo así, en minúsculas.

Y luego me dieron una lámpara y un libro
en la Akademie der Künste, en Berlín,
y una araña se colgó del libro que leía
la iluminé con la lamparita y su sombra se extendió
pero la araña era inofensiva.
era frágil

después de un rato no me pude volver a poner el jersey.
y hacía frío.

Groenlandia.
Escuché por primera vez en mi vida groenlandés (y he tenido que buscar esta palabra para no equivocarme), poesía,
que suena como el hipo de los pájaros.
entre árabe
        y japonés.

Algún día debería hacerle una foto a esa chica que me he encontrado en el S-Bahn.
O a la señora que me crucé comprando tickets, luego en la cola del baño, que se sentó a mi lado en el recital y con la que volví a coincidir en la estación de vuelta.

También llevaba sandalias y calcetines.

Debería dejar que los locos de las estaciones me hablen en alemán.

No debería alejarme de los locos.

No debería encontrarme a Uljana Wolf y solo decir "Uljana", como si ella misma se hubiera olvidado de su nombre.

No tengo foto para ilustrar esta entrada, a pesar de que vi a un conejo cruzando la acera esta noche, mientras buscaba el camino de vuelta -no sé si el conejo o yo- y yo, además, me sentía desorientada.

Todos se alejan de los tristes.
Aléjate de los tristes, dicen los buenos.
Los buenos, dicen.
Yo me alejo de los locos. Y todavía no sé quién. No sé. Quién. Yo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...