El sordomudo lee palíndromos
en los labios de los espejos retrovisores.
en los labios de los espejos retrovisores.
Si me voy: deseos de avión y conciertos. Repasar el calendario de recuerdos y empezar a hacer maletas en la mente. Confeccionar listas. Si me quedo: planes de café y azúcar. Lecturas atrasadas. Proyectos de vuelo. Trayectorias de sal y limón.
Antes quería desaparecer. Ese sentimiento se ha evaporado. Cumplió su destino. Ahora prefiero irme. Quiero volar hasta el lugar en el que se cosen las tormentas al cielo. Y luego volver a bajar viendo como todo se acerca. Rodar. Como una noria...
Wir sehen uns wieder. Tschüss!

