Mostrando entradas con la etiqueta concurso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta concurso. Mostrar todas las entradas

2 de enero de 2014

Alberto Villadiego gana el concurso de "Epidermia para Navidades"

Alberto Villadiego es el ganador del juego que proponía hace unas semanas, con el que podíais ganar un ejemplar del poemario Epidermia para estas Navidades.

Su post "El divino fractal" en su blog Quién va a ser si no me ha parecido el más divertido y original. A partir de mi entrada "El símbolo", en el que hacía una parodia de una imagen con la que habíamos trabajado en clase de Políticas de la mirada, Alberto continúa la especulación hasta llegar a verlo en el billete de un dólar.

Historia, ficción, gifs y mucha diversión.

Iba a copiar toda la entrada en mi blog, pero me parece más bonito que la leáis de primera mano aquí, con todas sus fotos y sus cosas.

Muchas gracias a los participantes. Preparo el paquete. Un Epidermia vuela hasta Sevilla. Feliz año nuevo y feliz poesía.


18 de diciembre de 2013

Epidermia para Navidades

Os propongo un juego.

En 2011 publiqué Epidermia, un poemario lleno de huesos y escamas.

Para estas Navidades puedes regalar(te) un ejemplar:

#niunanavidadsinpoesía



¿Cómo?

Os propongo que publiquéis en vuestro blog, tumblr, plataforma, etcétera, un poema, obra visual, reflexión, aforismo, relato, canción, cualquier cosa, derivada de alguna de las entradas de -este- mi blog.

Para hacérmelo llegar a través de Twitter y/o Facebook, bajo el hashtag #Epidermia o nombrándome @sarargallardo / facebook.com/sara.r.gallardo, siempre desde un mensaje público.

Tenéis hasta el día 31 de diciembre para confeccionar vuestra obra y presentarla.

Un jurado exclusivo y bien formado (yo) decidirá en un par de días (dependiendo de la afluencia de obras) el/la ganador/a a través de retales de tormenta y publicará la obra aquí, como una entrada más. Y esta persona recibirá en su casa en un par de días el libro para poder regalarlo para Reyes, con quizá alguna sorpresa más.

Es decir:

1. Buscar una entrada que os sugiera creatividad en este blog.
2. Creación de una obra derivada.
3. Publicación en vuestro blog/plataforma.
4. Publicitarlo a través de Twitter y/o Facebook bajo mensaje público con Hashtag #Epidermia y/o etiquetándome.
5. A partir del 1 de enero, se publicará aquí el/la ganador/a y este recibirán en su casa (España: península e islas) mi poemario.

¡Mucha suerte y muchos besos!

11 de noviembre de 2012

Carne independiente

Iba a ponerme a estudiar alemán antes de acostarme (sí, acostarme, porque me acuesto a las 22.30), pero me ha llamado mi madre.

Y ahora tengo cosas que decir.

- Mamá, me voy a cortar el pelo esta semana.
- Bueno, bien, haz lo que quieras, ya eres mayorcita -le da por reflexionar un segundo- Pero más tatuajes, no, eh.
- Qué más te da. No los vas a ver.
- Algún día los veré, seguro. Eres carne de mi carne.
- No, mamá, yo soy carne independiente.





No sé, ropa y libros. Libros y ropa. Libros y ropa. Ropa y libros. Creo que tengo un problema, gente.

Claro, me he comprado a Pizarnik. Y es que me leo un poema en el S-Bahn y creo que me va a estallar la cabeza.

Sé que hay gente que no entiende esto de leer y de estar loca por la poesía y hay gente que nunca se ha acercado a la palabra escrita ni al lenguaje casi extraterrestre de la poesía.

Pero cómo no... emocionarse (¿vale la palabra emocionarse?) ante sentir que la dicha se coagula / o bien o mal o bien / extrañeza de sentires innatos / cáliz armonioso y autónomo / límite en dedo gordo de pie cansado y / pelo lavado en rizosa cabeza / no importa: / es mío es mío es mío!! (sic).

Sé que mi abuelo empieza a morirse un poco cada día y yo no dejo de pensar en el suicidio de Pizarnik, un suicidio poético, la manera que ella encontró de que la amaran, de hacer que la amaran un poco más. Mi abuelo es un hombre mayor, como Lêdo Ivo, pero mi abuelo no vive en Brasil ni nunca ha leído poesía. Su madre, que se llamaba María, le decía lo listo que era cuando aprendió a escribir su nombre en un papel. Eso era más de lo que ella aprendió.

Yo también aprendí a leer después que él. Aprendí a escribir mi nombre. Siempre yo. Debajo de mí, yo. Yo, materia, cero absoluto. Carne de otra carne. Carne de mi propia carne.

En fin.

Que me corto el pelo. Que mañana se acaba el plazo para votar mi blog. Sé que no voy a ganar ya, necesitaría un milagro de votos. Un montón de votos, vamos. Un millón.

Pinchad en la imagen para votar. Dadme unas estrellitas, please.

Y nada, que hoy también me he dado cuenta de que he dejado de decir ciertas palabras en alemán, que antes decía habitualmente. Palabras como "Ausreden" o "verlezten". Es un paso, creo. No nombrar. Ahora aprendo vocabulario relacionado con el trabajo y las profesiones.

Puf. Debería ponerme a estudiar.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...