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24 de julio de 2013

Un poemita de Herta Müller

Herta Müller
de Die blassen herren mit den mokkatassen



Lo más gracioso es que hace horas la hierba
 se pasea por mi vestido nuevo y yo 
estoy sentada en la banca de hormigón una de cinco
delante de la peluquería la primera está tarada la segunda
ojiplática la tercera alevosa la cuarta y la
 quinta soy yo pues debajo de mí hay
un charco me veo dentro y tengo que hacer muecas si no una de las dos
que soy yo no va a poder distinguir
el gorro de piel de la cabeza de la otra
del pájaro muerto en el charco.

Traducción de Sara R. Gallardo

***

Os recuerdo que hasta el viernes os podéis apuntar en el taller de traducción de poesía alemán-español que impartiré durante las próximas dos semanas en la librería La Rayuela de Berlín. 
El evento de Facebook, aquí.



25 de abril de 2013

El Heimweh de Kaléko



Abril. Berlin. Día del libro. Consigo por fin Tres maneras de estar sola de Mascha Kaléko y leo. Leo a Kaléko en Berlín, en primavera, en el centro de su dolor de hogar, es decir, de su nostalgia.

Y son tres. Son tres las partes en las que este libro está estructurado, es decir, son tres las formas de su dolor: la racionalidad (sátira, ironía, visión/versión social), la morriña y el amor, es decir, los amores. Y mientras leo el libro pienso que querría escribir largamente sobre ella.

Por ejemplo, se me ocurre que esa nostalgia (Heimweh) no está solo relacionada con ser exiliada, sino también con sentirse "extranjera": esa bella palabra en alemán que sirve tanto para extranjero como para extraño: fremd. Y debido a esa "extrañeza" se interroga y se entrevista a sí misma. La introspección no está, sin embargo, desvinculada de la realidad. Ni del tiempo.

Porque el emigrante siempre está solo: no solo pierde el lugar, sino que se desentiende del tiempo que ya no vivirá en su Heimatland. Y que la patria no está donde una nació, sino donde una alguna vez fue feliz. Algo así.

***

La edición.

Me gusta mucho cómo Inmaculada Moreno ha estructurado el libro, me parece, como se deduce de lo escrito arriba, la perfecta (y más inteligente) manera de presentar la poesía de Kaléko. Admiro el trabajo de búsqueda, selección y traducción que hay detrás. Me gusta la edición bilingüe y, sobre todo, poder entender casi todos los poemas en alemán. Por eso me resulta interesante ver cómo ella ha decidido traducir ciertas expresiones: extenderse, acortar, dejar ciertos sintagmas fuera de la interpretación.

Y, por último, leer este libro me ha abierto el apetito. Me encantaría traducir más de ella, hacerlo de verdad, de manera profesional. Me parece fundamental seguir abriendo caminos, convertir a Kaléko en un clásico, también en español.

Me gustaría escribir casi todo el libro en este post para que la leyerais, pero no: creo que deberíais haceros con el libro de alguna manera porque si encontráis el lugar y el momento perfecto para leerlo, como me ha pasado a mí, os sentiréis tan cerca de su dolor de hogar que lo comprenderéis. O al revés. No sé.

No me puedo resistir a dejaros un poema en alemán, la traducción de Moreno y proponer una nueva, no  con la intención de mejorarla, sino de aportar una nueva interpretación, sobre la que hablo abajo.


Das berühmte Gefühl 

Als ich zum ersten Male starb,
Ich weiß noch, wie es war. 
Ich starb so ganz für mich und still, 
Das war zu Hamburg, im April, 
Und ich war achtzehn Jahr. 

Und als ich starb zum zweiten Mal, 
Das Sterben tat so weh. 
Gar wenig hinterließ ich dir: 
Mein klopfend Herz vor deiner Tür, 
Die Fußspur rot im Schnee. 

Doch als ich starb zum dritten Mal, 
Da schmerzte es nicht sehr. 
So altvertraut wie Bett und Brot 
Und Kleid und Schuh war mir der Tod. 
Nun sterbe ich nicht mehr.


El famoso sentimiento

Cuando morí por primera vez,
todavía recuerdo cómo fue
morí por mí y en silencio,
fue en Hamburgo, en abril,
y tenia dieciocho años.

Y cuando morí por segunda vez,
morir dolió tanto.
Te legué apenas nada:
mi palpitante corazón delante de tu puerta,
huellas rojas en la nieve.

Pero cuando morí por tercera vez
no dolió mucho.
Tan cotidiano como cama y pan
y vestido y calzado fue la muerte para mí.
Ahora he dejado de morir.

(Traducción de Sara R. Gallardo)

El célebre sentimiento

Cuando morí por vez primera
aún sé cómo ocurrió,
morí en silencio y fue del todo,
pasó en Hamburgo, el mes de abril,
y yo tenia dieciocho.

Cuando morí por vez segunda
la muerte me hizo daño.
Yo te dejé bien poca cosa:
el corazón batiendo en tu portón,
sobre la nieve huellas rojas.

Pero al morir por vez tercera
no me dolió ya tanto.
Tan cotidiana como el pan
y los vestidos fue la muerte.
Ya no me muero más.

(Traducción de Inmaculada Moreno,
Tres maneras de estar sola, Renacimiento, 2012)


***


En primer lugar, Moreno ha elegido dos verbos (ocurrir y pasar) para explicar el "hecho" de la muerte en la primera estrofa, cuando Kaléko eligió el verbo "sein" (ser/estar). Me ha parecido adecuado (y no redundante) usar en español la forma "fue" en los dos casos donde aparece la forma verbal "war" en la versión original.

— Ich weiß noch, wie es war. Ese verso, en realidad en paréntesis, como una acotación, se traduce literalmente como "Todavía sé cómo fue". Moreno ha traducido ahí "aún sé cómo ocurrió", pero a mí me ha parecido que ese "weiß" alemán también tiene cierto sentido de "recordar" o de "acordarse". Cuando alguien dice en alemán "Ich weiß es nicht mehr" no se traduce al español por un "no lo sé más" o por "ya no lo sé", sino por un "no me acuerdo". Ese es el sentido que le encuentro aquí.

"Morí en silencio y fue del todo" es perfectamente aceptable, porque el "ganz" está reflejado en la versión española; pero el "del todo", que me gusta mucho, hace que se quede fuera ese "für mich". Literalmente "para mí". Es decir, morí por mí, para mí, en mi interior, del todo. Así lo he interpretado yo. En la versión de Moreno el "ganz" actúa como adverbio aislado, pero yo creo que es un potenciador del "für mich", incluso quizá de ambos: del todo para mí y del todo en silencio.

Ese "cuando morí por vez primera" o "por vez segunda" lo he transformado en un "por primera vez" o "por segunda vez". Ha sido una decisión únicamente estilística.

Das Sterben tat so weh. En ese verso, Kaléko nominaliza el verbo "morir". Digamos que la traducción sería "el morir dolió mucho". Moreno ha elegido una traducción que a mi juicio no es del todo correcta al decir: "la muerte me hizo daño", porque puede interpretarse como un herida superficial o un dolor que no tiene que ver con la muerte misma. Creo que es mejor expresarlo en español con un "dolió" que con un "hacer daño". "Sich wehtun" es claramente "hacer daño", pero pienso que "wehtun" como tal tiene el sentido completo de "dolor". Por otra parte, creo que Kaléko hubiera elegido la forma "jemandem wehtun" si hubiera querido expresar que la muerte le hizo daño y no que el hecho de morir dolió, es decir: Das Sterben tat mir so weh. En cambio, ella ha optado por el verbo sin complemento indirecto, lo que le da un carácter mucho más profundo, desde mi punto de vista.

El "hinterließ" como pasado del verbo "hinterlassen" tiene el sentido de dejar, es decir, de legar a alguien algo cuando se muere. Por eso he preferido el verbo más específico "legar" frente al "dejar". Otro aspecto en ese verso es el "gar wenig". El "gar" aquí es un potenciador del "wenig", que significa poco. Me parece acertada la traducción "bien poca cosa", pero yo, personalmente, intento evitar la palabra "cosa" en la poesía, que es muy indeterminada y poco expresiva y me he inclinado por la expresión "apenas nada", aunque sigue sin convencerme al cien por cien. Me gustaría encontrar una expresión más paralela en español, pero no existe. "Más bien poco", "apenas algo", "muy poco" serían alternativas también plausibles. Por otra parte, Kaléko coloca esta expresión al principio del verso, lo que en alemán significa darle más relevancia: lo coloca en el lugar más importante según la gramática alemana. El "te" como primera partícula en mi traducción tampoco me resulta demasiado precisa, pero en español funciona mejor así, creo.

A continuación tenemos el verso "Mein klopfend Herz vor deiner Tür". Varias cosas, aquí. Moreno prescinde del adjetivo posesivo, pienso que su reflexión ha sido que en español, al contrario que en inglés o en alemán, las partes del cuerpo de uno mismo no necesitan posesivo. Sin embargo, en este caso, me parece más correcto dejarlo para hacerlo más comprensible: "el corazón batiendo en tu portón" no expresa exactamente de quién es el corazón. No me gusta tampoco la rima interna que provoca la palabra "portón" y  creo que la preposición "vor" es perfectamente traducible por la preposición "delante" o "ante". Me gusta, además, ese contraste entre posesivos: "mi corazón" frente a "tu puerta". Otro asunto diferente es el adjetivo (que tiene función de gerundio) "klopfend". Por una parte no está declinado, lo que efectivamente nos llevaría a traducirlo por un gerundio. Sin embargo, al leer la estrofa completa mi intuición lectora me lleva a colocar dos sintagmas nominales con adjetivo: "mi palpitante corazón" seguido de "huellas rojas". Es, por tanto, una decisión facultativa y que podría ser mejorable. 

Al contrario de lo que Moreno ha decidido en las dos primeras estrofas, en la tercera sí que nos encontramos con un pronombre personal en la traducción del verso "Da schmerzte es nicht sehr", que se traduciría literalmente por "ahí/entonces no dolió mucho". El "Da" es más bien enfático, así que lo he dejado fuera, pero no me atrevo, como ha hecho Moreno, a poner en comparación esa muerte con las anteriores "no me dolió ya tanto".

En los siguientes versos se prescinde de la enumeración y Moreno decide solo nombrar "el pan y los vestidos". Creo que la intención de Kaléko es hacer hincapié en lo más básico: el pan, la cama, el vestido y el calzado, por eso he respetado la enumeración. 

Algo muy diferente es el último verso, cuya traducción por parte de Moreno me parece  más acertada en comparación con la mía. Aun así, me gustaría dar un par de ideas sobre él. Ese "nicht mehr" en alemán se traduce por "no más", sin embargo, en ciertas frases como "Es regnet nicht mehr" se traduce al español (porque en español es posible, por suerte) por un "ya no llueve" o "ha dejado de llover". El "ya" que propone Moreno deja fuera la partícula "nun", que aquí tiene función de adverbio de tiempo: ahora. Me parece importante dejar ese "ahora" en primer lugar. En ese caso, el "ahora ya no muero más" (frente al "no me muero más") me parece la traducción más correcta, pero también artificial. Suena bastante mecánica y poco creíble. De ese modo, he decidido traducirlo en el otro sentido, en una traducción quizá un poco más libre, y acabar el poema con un "ahora he dejado de morir".





10 de marzo de 2013

Mascha Kaléko y los libros que crecen en la estantería




Hace poco salió en España la primera traducción (si no me equivoco) de la poeta judía-alemana Mascha Kaléko (1907, Galizia, Imperio Austrohúngaro -hoy Polonia-, 1975, Zürich, Suiza): Tres maneras de estar sola, una selección de toda su obra por Inmaculada Moreno.

Pregunté en La Rayuela (una de las pocas librerías de literatura española en Berlín y con la que también estoy extrañamente conectada) por el libro y me dijeron que podía empezar con una antología de poesía infantil, que contenía algunos poemas suyos. Así lo hice.

Algo le pasa a mi cabeza que no entiendo. Acababa de terminar un libro esta mañana y lo volví a dejar en la estantería cuando descubrí, ahí, tan blanco, un libro de Mascha Kaléko comprado antes de saber quién era. Comprado en un mercadillo hace meses (¿un año?) porque el título me había gustado mucho en su momento (En mis sueños repica -resuena- la tormenta). Tuve que pensar un rato de dónde había salido. Si alguien lo había dejado simplemente ahí.

Hay algo raro en todo esto, ¿no? Traduzco dos poemas a petición popular. Kaléko vuelve a un nuevo Berlín español. Su poesía deja piedras en el camino para volver. 

Es muy sutil.

Hola, nieve. De nuevo invierno. Scheiße! Feliz domingo.


Signal

Als wir zu dritt
Die Straße überquerten,
Wurde sogar
Die Verkehrsampel
Rot.
Umstellt von der Meute
Abgasschnaubender Wagen,
Ergriff ich den Ar des einen,
Der rechts von mir ging.
Nicht den des anderen,
Dessen Ring ich trug.
Als wir zu viert
Uns jenseits der Kreuzungen
Trafen,
Wußten es alle.
Der eine. Der andre.
Das Schweigen.
Und ich.

Señal

Cuando nosotros tres
cruzamos la calle
el semáforo se puso en rojo.
Rodeados por una jauría
de coches desbocados
agarré el brazo del que iba a mi derecha.
No el brazo del otro:
del que yo llevaba un anillo.
Cuando nos encontramos
los cuatro
al otro lado del cruce
todos lo sabíamos:
El uno. El otro.
El silencio.
Y yo.

***

Gruß aus Davos

Es hustet einer so wie du
Im Zimmer nebenan.
Ich sah ihn heut am Frühstückstisch,
Den fremden kranken Mann.

Das Personal stand wie ein Heer
Vor seinen Wünschen Wacht,
Und jeder seiner Blicke schien
Zu kommandieren: Habt acht!

Er aß und trank, er aß und las
Sein vaterländisch Blatt.
Und in der Küche heißt man ihn
Den Herrn von Nimmersatt.

Mit diesem Individuum
Wohn ich nun Tür an Tür.
- Und hustet es von nebenanm
So sehn ich mich nach dir...


Saludo desde Davos

Uno tose igual que tú
en la habitación de al lado.
Lo vi hoy en la mesa del desayuno:
el hombre enfermo y extranjero.

El personal, como un ejército, se mantenía
alerta ante sus deseos.
Cada una de sus miradas parecía
ordenar: ¡prestad atención!

Comió y bebió, comió y leyó
su periódico patrio.
En la cocina lo llaman
el señor insaciable.

Con ese individuo
vivo ahora puerta con puerta.
- Y la tos que procede de al lado.
Tanto te añoro a ti...

10 de junio de 2012

Lo que se hace en Berlín






Uljana Wolf y otros poetas alemanes actuales.

Ayer volví a visitar el Poesie Festival de Berlín
Compré algunas revistas literarias de poesía joven.
Bella Triste tiene muchísima calidad: poesía y prosa de escritores que publican por primera vez, junto a comentarios críticos y opinión de escritores consagrados. También dos números de Wortwuchs, de carácter más artesanal y con sorpresas como la del post-it de la foto. Me quedaron muchísimas ganas de comprarme algún libro de kookbooks, pero eran demasiado caros... De todos modos, ya he empezado a investigar los nombres de la gente alemana que viene y a asimilar algún que otro poema, como este de Anja Kampmann, del que me he atrevido a hacer una suerte de traducción que, como ha salido fallida, ha reescrito Eba Reiro.

10. Für I.

Er ist im letzten Jahr gegangen,
in den Tagen danach
sahst du manchmal Schatten an den Ästen der Zweige
und das Meer
spülte Walfischknochen an, deren geheime Mitte
er suchte
Ein konstanter Abriss wie das Schwarz als Teil
des heller gestrichelten Asphalts oder
SAGEN WIR Steinen, kleinen Tänzer unentwirrbar
das Mosaik der Zeit oder
SAGEN WIR Muster, die ein Schwarm Saatkrähen
an den Himmel wirft
SAGEN WIR November und und schwächeres Licht oder
SAGEN WIR Atemflocken und Erinnern
ein ewiges Rückwärtsgehen
wie der Chinese im Park von Paris
SAGEN WIR an den Häusern der Wein
die Spatzen, ihre Schwingen, die Anatomie einer Handschwinge
an einem Frühherbsttag die Mitte
von jedem Geräusch
das durch uns durchgeht.

Anja Kampmann

***

*10. Para I.

Se fue el año pasado,
días después
viste sombras a menudo en las ramas de las ramas
y el mar
escupió en la orilla espinas de ballena, cuyo centro oculto
él buscaba
Un constante derribo como lo negro
lo negro como parte del claro asfalto raso o
DIGAMOS piedras, pequeño bailarín enmarañado
el mosaico del tiempo o
DIGAMOS diseño, el que una bandada de grajos proyecta
en el cielo
DIGAMOS noviembre y luz más tenue o
DIGAMOS copos de aliento y recuerdo
un continuo retorno
como el chino en el parque de París
DIGÁMOSLE a las casas del vino
los gorriones, sus alas, la anatomía de una ala-mano
a un día del primerísimo otoño el medio
de cada ruido
que pasa a través de nosotros.

*Traducción de Eba Reiro.

Anja Kampmann nació en 1983. Vive entre Leipzig y Berlín.
Estudió Política y Deporte en Hamburgo y después Literatura en Liepzig. 
De 2006 a 2008 fue miembro de la revista literaria "Carpe PlumBum". 
Ha ganado algunos premios literarios alemanes y trabaja en la promoción de la últimas obras de Samuel Beckett. 
Ha publicado en revistas como Bella Triste, Tippgemeinschaft, etc.

15 de marzo de 2012

Sei Stille

nadie sabe que en mi piel los niños lloran
y yo no merezco bailar si no hay lluvia, 
he sangrado todos los muertos de este mundo:
todos han golpeado mi vientre con cólera.
durante largas noches mi cuerpo ha llorado una oscuridad perfecta
algo así como una fiebre de piel y sangre agitadas
y todo, ¿para qué?
para encontrarme en cuerpos que no son el mío

Bárbara Butragueño

http://www.juancarlosmestre.com 



La noche en esta calle del bosque 
es callar
Callar en alemán significa ser silencio

Sé casi tú.
Sé casa.
Sé tú.
Sé silencio.


18 de enero de 2012

Tampoco yo, la traducción




*Ich auch nicht

Es werden von den lokalen Zeitungen
keine Nachrichten veröffentlicht,
die über Selbstmord sprechen.

Ich lerne den Beruf.
Ich lerne zu schweigen.

Die Toten bleiben als wie Waisenkinder,
wenn sie sich aus den Brücken
von Norma Jeane werfen,
aus der rostigen Brücke,
die nach Schwefel riechen.
Diese hässliche Brücke.

Schwankendes du,
ein Baby in deinem Bauch:
symbolisches ich.

Die Zeitungen
sagten nichts,
als du sterben wolltest, Mutter.

Ich auch nicht.

                         *Traducción de Juan Andrés García Román
                           (con el apoyo moral de la autora)


Podéis leer el original en Epidermia (El Gaviero Ediciones, 2011) y en el blog de la editorial.
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